Las muchachas
¿Cómo se puso tu mano, Señor? ¿Qué idea de
cegadora luz te deslumbró por completo cuando te encontrabas ocupado en su proyecto?
¿Qué mirada tuya sonriente consumó la obra?
Una muchacha, con las que nos gustan solo
puede tener de la estrella, del niño, de la tarde y de la callejuela y de toda
la creación su esencia más acabada, más perfecta.
¿Qué les pusiste a las muchachas que nos van
a enloquecer, que no volvemos nada en su presencia? ¿Qué, cuando nos ha
sonreído o mirado ardientemente la que deseamos?
Señor, de qué forma tan admirable y extraña
te has puesto en la muchacha. Te presentas tan distinto a cada momento que vamos
a acabar por no conocerte.
30 de Diciembre 1967
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